Hace algunas semanas me pasó algo inaudito: revolviendo sobre el pasado encontré alivios. O al menos pude expresar cosas que no había podido ni decir ni permitirme pensar. Nada del otro mundo, pero sí aquello que no me dejaba cerrar viejos cuentos e historias personales.
Dicen que la historia necesita distancia para poder ser analizada, y me pregunto cuánto tiempo necesitamos nosotros mismos para poder revisarnos en lo que no pudimos cerrar en el pasado. O cerrar lo que creimos que estaba concluído, pero no era así. De vivir defendiéndome de preguntas que sin darme cuenta definitivamente herían mis sentimientos, pude enfrentarme a lo que de ellas me aterraba. Pude hacer revisionismo de mi propia historia.
Me encontré a mi misma hablándole a un interlocutor adecuado, que me ayudó a atar nuevos cabos en partes de mi propia historia que estaban sinsentido dando vueltas y culpándome de cosas en las cuales mi responsabilidad era sólo una parte. Me escuché y me reinventé, y sentí cobrar nuevos sentidos a mis propios sentimientos y pensamientos. Aquellos que quedaron en el pasado fijados en ideas erróneas, ahora tienen un sabor más cercano a la verdad.
Y entendí cosas. Que no todo fue culpa mía, y que porque me dejaron ir es que me fui. Y que la ida no fue fácil, y que no me reconocí, y que perdí parte de mi identidad en el camino y que tuve que rearmarme más de una vez. Despersonalización se podría llamar. Nunca antes me había pasado sino hasta ese momento, de verme desde afuera como no reconociéndome y sintiéndome ajena a mi misma.
Todo fluyó y me salió. Posiblemente pude hacerlo porque con mi interlocutor nos identificamos en el discurso del otro. Y la escucha hizo su magia, sosteniéndome cuando pude hablar y hablarme, decir y decirme. Y así, como en la catarsis aristotélica, salir renovada, reinventada, diferente.

4 comentarios:
cómo me gustaría encontrar mis alivios...renovarme, reinventarme de una vez por todas!
¡Qué bueno Ju! ¡Y qué hermoso texto! Es increíble cuando uno mira hacia atrás y de repente "hace clic" sobre algo, y de repente la historia encuentra su final.
En twitter lo publicaste como "¿Cuánto tiempo necesitamos para hacer revisionismo de nuestra propia historia?"... Yo creo que esa es la respuesta: el tiempo en que el corazón y la mente finalmente sienten alivio, porque las preguntas encuentran sus respuestas.
¡Me encantó!
¡Besos!
Gracias a las dos!
Los alivios que encontramos no necesariamente deben buscarse con tanta fuerza, muchas veces aparecen cuando menos lo esperamos.
El corazon tiene sus tiempos, tal cual Ce...
Un beso a las dos!
Juli... qué maravilla poder compartir un vivencia así... trae mucha esperanza y bienestar! abrazotes
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