Soy parte de la comunidad judía de Córdoba desde que nací y fui inculcada con los valores, las tradiciones, festividades y cuestiones varias de una cultura milenaria. Cuando era niña fui a la escuela de la comunidad, iba al club y aunque de adolescente abandoné esa escuela, el club siguió siendo un lugar a donde recurrir para sentirme en casa los fines de semana. Más de grande continué mi camino pero por otras sendas, sintiendo al judaísmo como una forma de pensar más que de rezar.
Desde el año pasado que tengo el honor de participar en una actividad que lleva adelante el COMIPAZ (Comite Interreligioso por la Paz) junto con el Ministerio de Educación. El programa se llama Educación en Valores y se trata de acercar a estudiantes secundarios a cuatro religiones monoteístas de Córdoba: el catolicismo, el evangelismo, el islamismo y el judaísmo.Cada jueves, las cuatro congregaciones reciben a jóvenes en sus casas de culto para enseñar y acercar, básicamente hablando. En mi caso, les di la bienvenida a la singagoga, lugar de culto, de encuentro y de estudio de los judíos en la ciudad donde vivo. Les conté quiénes somos, cómo rezamos, les mostré la Torá, y sobre todo, respondí a sus preguntas.
Siempre creí que más allá de los prejuicios, las preguntas de los otros devuelven una imagen de uno mismo. Preguntar por qué nos aislamos no parte de un sentimiento anti-judío sino de la realidad, y la realidad es que a veces la linea entre preservar tradiciones y aislarse del resto es muy fina; preguntar por qué tenemos chicos preguntando en la puerta por nuestros documentos tiene como respuesta estar más cerca de la prevención fruto de una discriminación que existió siempre; que pregunten qué pasó en Buenos Aires me hace preguntarme a mí misma cuándo los atentados a las entidades judías de Argentina se comenzarán a enseñar en las escuelas. Con cada pregunta respondida y cada duda eliminada, se cambia el mundo. Nunca lo he dudado, y quienes me conocen saben que dentro de mi filosofía el mundo se cambia persona por persona: es el trabajo más silencioso y lento, pero brinda sus frutos. Un jóven que conoce a un judío hoy, es un jóven que mañana se acordará de quien sea quizás la única judía que conoció en su vida y que le acercó respuestas a sus preguntas. Cada respuesta es un mundo nuevo para quien pregunta, y cada una de sus pregutas no respondidas me significaron sentarme a leer un poco más.
Hace algunas semanas terminó el encuentro con la única pregunta que me dejó pensando por más de diez segundos boquiabierta frente a todos: ¿por qué sos judía? me preguntaron. Me quedé mirando a mi interlocutor intentando comprender mejor qué quería saber. Cuando logré salir de mi estado de total catatonismo, pude esbozar una respuesta: porque así nací y así vivo, porque en mi familia se vive y se respira judaísmo, y porque desde hace algún tiempo elijo por mi misma esta cultura que me permite ser libre y pensar por mi misma más allá de los dogmas. "Elegir" me quedó resonando por varios días ¿cuándo habrá sido la última vez que elegimos ser algo en vez de simplemente serlo porquesi?. Cuántas vidas llevaremos viviendo sin saber si lo hacemos por inercia o por la dulce libertad que nos define como personas en este mundo.
Dicen que la educación cambia a las dos partes involucradas. Vaya cómo me cambió esa pregunta, que me dejó pensando. Y hoy me invita a compartir con ustedes mi experiencia.

3 comentarios:
Muy lindo el texto. Igualmente, me parece bastante claro que hay una ¿contradicción? si decimos que "así nací y me educaron, en la escuela y en mi familia", y al mismo tiempo hablamos de que, años después, ELEGIMOS eso.
Entiendo lo que quiere decir: mucha gente fue educada con una religión determinada, y al tiempo terminó siendo atea o agnóstica (y un porcentaje menor, ínfimo, habrá sido educado en una fe, y se "convirtió" a otra).
Pero en términos reales, no hay elección. Si toda mi familia es de Boca o peronista, y yo soy de Boca o peronista, es una herencia, no una elección. O en todo caso, una elección muy muy curiosa...un proceso mediante el cual me metieron ideas en la cabeza desde pequeño, diciendome que la verdad era esa....y yo, de adolescente, en vez de hacerme fan de Marilyn Manson y satanista...elegí lo que me dijeron. Pero no es ELEGIR eso.
Es causa y efecto, acción y consecuencia. "Elegiste" al judaísmo. A lo mejor, podrías haber elegido no ser judía. Pero no podrías haber elegido ser musulmana....no sin matar de un disgusto a tus padres, al menos :P.
Obviamente, esto aplica a todas las religiones, no es algo puntual del judaísmo. Si alguien preguntara "por qué sos católico?", el caso sería el mismo.
"Yo creo que somos sujetos que pueden elegir, más allá del determinismo inconsciente y muchas cosas que vas a estudiar más adelante. Estamos sujetados (al inconsciente), pero tenemos libre albedrío para muchas más cosas de las que creemos, y podemos hacer de nosotros lo que querramos. Para bien, para mal, o para más o menos.
Espero que hagas de vos lo más cercano al Mar de la Galilea; el Mar Muerto está bueno para visitarlo cinco minutos pero no para vivirle alrededor."
Juli dixit, 23 de diciembre de 2010.
Qué lindo relato Ju! Me gustó mucho... Realmente es hermoso que las personas podamos intercambiar preguntas y respuestas sobre nuestras vidas, formas de pensar, religiones y culturas. Creo que el mundo sería mejor si más gente estuviera abierta a esta experiencia...
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